La comunicación asertiva en la infancia

¿Sabes si tu hijo es un comunicador pasivo, agresivo o asertivo?

Conocer mejor estos estilos de comunicación puede ayudarte a comprender su comportamiento y fomentar las habilidades de comunicación asertiva, para que consiga interacciones más efectivas con los demás.

Comunicación Pasiva

Los comunicadores pasivos son muy sensibles a las necesidades de los demás y sacrifican sus propias necesidades. Se caracterizan por:

• Dificultad para tomar decisiones

• Estar muy preocupados por cómo se sienten los demás

• Necesitar que los demás los tranquilicen para sus propias decisiones

• Renunciar a lo que quieren para complacer a otras personas

Ventajas: Pueden sentir más fácilmente empatía por las personas. Hacen que los demás se sientan amados y apreciados, y son pacificadores.

Contras: Sacrifican demasiado sus propias necesidades. En ocasiones se sienten decepcionados u ofendidos cuando otros no aceptan su ayuda y se sienten desesperados por la falta de control.

Los niños que son comunicadores pasivos pueden ser muy sensibles a las emociones de las personas que los rodean. Tienden a insistir en las necesidades de los demás mientras descuidan sus propias necesidades básicas. Quieren que todos sean felices, pero pueden renunciar a sus propios deseos y necesidades con tanta frecuencia que se sienten frustrados y decepcionados cuando la gente no acepta su ayuda.

Esto puede provocar sentimientos de desesperanza por falta de control. Además, pueden ser presa fácil para ser víctimas de acoso escolar.

                                                                                                                                           

Comunicación Agresiva

Los comunicadores agresivos hablan y actúan de forma que satisfacen sus propias necesidades, sin importar cómo afectan las necesidades de los demás. Se caracterizan por:

• Siempre saben lo que quieren

• Ser los primeros en hablar

• Luchar para salirse con la suya

• Tener dificultad para comprender los sentimientos de los demás

Ventajas: los comunicadores agresivos tienen confianza. Saben lo que quieren, son convincentes y persistentes.

Contras: Con frecuencia no piensan en las consecuencias de sus actos y, a veces, pueden llegar a hacer sentir mal a otros para obtener lo que quieren. Debido a esto, pueden ser vistos como abusones.

Es bueno que los niños sepan lo que quieren, si saben comunicarlo con claridad. Cuando los niños son comunicadores agresivos, tienden a concentrarse en su interior y no siempre verbalizan sus deseos. A veces, los gritos y los arrebatos repentinos acompañan a sus intentos de comunicarse y, en ocasiones, solo esperan que la gente sepa lo que quiere.

A los comunicadores agresivos les cuesta ver las consecuencias de sus acciones y comprender los sentimientos de otras personas; si lastiman a alguien, no importa porque obtuvieron lo que querían.

La enseñanza a estos niños debe centrarse en las consecuencias de sus acciones.

Enseñanza de la Comunicación Asertiva

La asertividad es el tipo de conducta que comporta expresar de una forma segura, directa y clara las necesidades, pensamientos, deseos, sentimientos o emociones propias, a los demás, de forma adecuada al contexto, en función de los propios intereses, sin ir en contra de los derechos de los demás.

En pocas palabras, consiste en equilibrar de forma óptima tus necesidades con las de los demás.

La comunicación asertiva es un término medio productivo y saludable entre la comunicación pasiva y agresiva.

Ayuda a los niños con estilo pasivo a “mirar hacia adentro”

• Haz que sepan reconocer sus necesidades, aprendiendo a reclamar sus derechos cuando sea necesario

• Muéstrate feliz porque ellos son felices

• Enséñales que sus sentimientos son importantes

• Explora formas para que puedan expresar sus sentimientos y necesidades

Los padres de niños que son más pasivos deben comenzar este camino hacia una comunicación asertiva con amor y cariño. Hazle saber a tu hijo que él o ella te hace feliz, que escuchar sus opiniones te brinda alegría y comprensión. Luego, anima a tu hijo a compartir sus sentimientos y expresar sus deseos y necesidades.

Ayuda a los niños con estilo agresivo a “ver a los demás”

• Muestra cómo tus necesidades están conectadas con sus necesidades y con las de otros

• Enseña las consecuencias negativas cuando otros se sienten heridos o se sienten mal

• Modela la comunicación asertiva para ellos con tu ejemplo

• Bríndales actividades gratificantes para ayudar a otras personas

Los padres de comunicadores más agresivos deben esforzarse especialmente mantener la calma y el control. El objetivo es enseñarle a tu hijo sobre las consecuencias de sus actos y cómo cada decisión afecta a otra persona.

Ante todo, es necesario ser coherente y justo. Modela el comportamiento que deseas ver en el niño. Dale a tu hijo muchas actividades constructivas para que pueda aprender las consecuencias positivas de la autodisciplina.

En la comunicación asertiva, las necesidades de todos se satisfacen y la confianza y las relaciones pueden comenzar a crecer.

Centrándonos en las fortalezas y los aspectos positivos de las personalidades pasivas y agresivas, podemos enseñar a los niños a convertirse en comunicadores asertivos. Podemos ser buenos modelos de comunicación para nuestros hijos.

Mostrémosles momentos en los que es importante defender nuestras propias necesidades y momentos en los que es importante concentrarse en las necesidades de los demás.

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