Método KAIZEN en el Aula

Definición

“Método para la adquisición de hábitos saludables”

En ocasiones, motivar a los alumnos que no tienen ganas de esforzarse o llevar a cabo sus tareas, se convierte en algo complejo para padres y educadores.

Cuando tenemos un alumno o grupo de alumnos que está mostrando falta de interés o falta de disposición para emplear tiempo, energía y esfuerzo, en sus actividades habituales de manera voluntaria, hay que buscar estimulación positiva.

En Japón, ante esta situación, la solución más utilizada es el Método Kaizen.

La esencia del Método Kaizen es la mejora continua, bajo la responsabilidad de toda la comunidad educativa o, en el ámbito de la empresa, de todos los que forman parte de la organización.

Se basa en la detección y eliminación de las actividades superfluas o que no agregan valor a los programas escolares, buscando estrategias de mejora diaria.

Kaizen en Educación

La aplicación de Kaizen en el aula, está basada en el principio psicopedagógico del paradigma de la “mejora continua”.

Esto promueve un cambio estructural, a partir de la implementación progresiva de procesos, con la implicación y cooperación de la Comunidad Educativa, ya que la responsabilidad no es solo del docente, sino de igual manera de padres, educadores complementarios y Centro Educativo, fomentando la interrelación interpersonal y con un objetivo común.

Por tanto, y siguiendo las pautas de Kaizen, iniciaremos detectando aquellas actividades que, a pesar de estar estructuradas e incluidas en los programas educativos, no aporten verdadero valor y sustituirlas.

“No dejar pasar un solo día, en el que no hayamos hecho alguna mejora en el aula/centro”

Su aplicación, por tanto, se considera de gran utilidad ya que se van introduciendo cambios pequeños, pero de ejecución constante, lo que hace que las metas sean más fácilmente alcanzables y a la vez, se integren en los alumnos como un hábito adquirido.

Si proponemos metas muy grandes y de ejecución a medio o largo plazo, sin constancia diaria, no lleva a generar un alto grado de frustración en nuestros alumnos, cuando no son capaces de alcanzarlas.

“Pequeños esfuerzos, concretos y continuos”

¿Cómo se aplica?

Entre todas sus características, hoy vamos a destacar dos formas de aplicar este método.

1.- Las 5 “S”

Consiste en 5 conceptos de aplicación progresiva en el aula.

SEIRI (Eliminar): eliminaremos todo aquello que consideramos que no aporta en el aula como: basura, alimentos, juguetes (a partir de ciertos niveles), posters…etc.

SEITON (Ordenar): ubicar o re-ubicar los elementos del aula, dándoles más funcionalidad y utilidad.

SEISO (Limpiar): limpiar el espacio del aula (mesas, sillas, estantes…)

SEIKETSU (Visualizar): hacer que los alumnos tomen conciencia del resultado, de los beneficios de mantener limpia y ordenada el aula entre todos y motivarlos.

SHITSUKE (Disciplina): desarrollar un programa de hábitos para mantener el estado del aula, fomentando la disciplina en sus tareas asignadas.

A través de este cambio de filosofía, va transmitiendo al alumno, aspectos importantes como: puntualidad, higiene, vestimenta adecuada y conducta.

2.- La regla del minuto

Consiste en dedicar un minuto a una actividad, siempre a la misma hora, para desarrollar un hábito.

Por ejemplo:

. Anota los deberes en tu agenda en 1 minuto

. Recoge tus útiles y ponte el abrigo para ir al recreo en 1 minuto

. Resuelve las operaciones matemáticas correctamente en 1 minuto

Estos retos, van fomentando que el alumno adquiera  hábitos y rutinas, así como fomentan la concentración del alumno en su desarrollo diario.

El Kaizen, no contempla el uso de premios o recompensas, sin embargo, si podemos utilizar refuerzos positivos cuando se alcanzan los retos propuestos.

¿A qué edad podemos introducir KAIZEN?

Si adaptamos los retos, podemos introducirlos desde muy temprana edad desde el hogar, para complementar con los retos en el aula:

3-4 años: ¿Puedes recoger tus juguetes en la bolsa en 1 minuto?

5-6 años: ¿Puedes hacer tu cama en 1 minuto?

7-8 años: ¿Puedes servirte tu desayuno en 1 minuto?

9-10 años: ¿Puedes vestirte en 1 minuto?

11-12 años: ¿Puedes ordenar tu habitación en 1 minuto?

Para ello, podemos introducir un reloj de arena o un temporizador, que tenga esta duración de tiempo, para que el propio niño aprenda a visualizar y gestionar ese tiempo.

Estos retos, se irán modificando y adaptando a las circunstancias, entorno y necesidad, para ir introduciendo progresivamente nuevos hábitos, mientras seguimos reafirmando los ya trabajados.

También podemos estimular la consecución del reto, si lo hacemos entre dos o más niños, lo que potenciara su capacidad de superación personal.

Podemos concluir con la idea fundamental de que la aplicación de Kaizen hará que, paso a paso y repetido de manera constante, irá creando hábitos saludables en el alumno y su mejora continua.

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